Un equipo de investigación internacional ha descubierto un nuevo mecanismo molecular de los efectos antiobesidad que tiene la administración crónica de melatonina, lo que refuerza sus potentes efectos antiobesogénicos, publica el Journal of Pineal Research.

Un nuevo mecanismo molecular refuerza el efecto antiobesogénico de la melatonina

Un equipo formado por investigadores de la Universidad de Granada (UGR), el Hospital La Paz-Carlos III de Madrid y el Centro Científico de Salud de la Universidad de Texas (Estados Unidos), han descubierto un nuevo mecanismo molecular de los efectos antiobesidad que tiene la administración crónica de melatonina, una hormona natural que el propio organismo secreta durante la oscuridad de la noche, principalmente por una glándula llamada, glándula pineal. Para realizar esta investigación, que publica el Journal of Pineal Research, se administró de forma recurrente-crónica melatonina a un grupo de ratas obesas diabéticas.

“Los resultados han sido sorprendentes, pues los animales que fueron tratados con melatonina vieron cómo no solo aumentaba la masa tejido adiposo marrón, sino que también mejoraba la actividad termogénica de su cuerpo y, paralelamente, disminuyó la masa del tejido adiposo blanco peligrosa, la central o la visceral“, explica el primer autor del trabajo, el catedrático de Farmacología Ahmad Agil Abdalla, miembro de Centro de Investigación Biomédica (CIBM) de la UGR, del Instituto de Investigación Biosanitaria IBS) Granada y del Instituto de Neurociencias de la UGR, que ha contado con la colaboración de Gumersindo Fernández Vázquez, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital La Paz-Carlos III de Madrid, y de Russel Reiter del Departamento de Biología Celular del Centro Científico de Salud de la Universidad de Texas, San Antonio (Estados Unidos).

La obesidad tiene un tremendo impacto en la salud de la población, y se calcula que en la actualidad es responsable de hasta 3 millones de muertes al año. Los países con tasas más altas de obesidad, de más del 30 por ciento, son Estados Unidos, los países del Golfo Pérsico, con una prevalencia de entre el 31 por ciento y el 35 por ciento. En España, se observa un aumento gradual y constante de las tasas, que llegan ya al 27 por ciento.

El trabajo ha demostrado que la melatonina está estrechamente ligada con la pérdida de ganancia de peso corporal, ya que a nivel del tejido, aumenta la cantidad de la grasa marrón; y a nivel de los órganos, aumenta la masa y funcionalidad mitocondrial entre otros. “El aumento de la capacidad termogénica molecular mitocondrial, al incrementar la expresión de los niveles de la proteína UCP1-mitocondrial (termogenina), es la responsable de la quema de calorías y el adelgazamiento”, señala Agil.

Estudios previos de varios grupos internacionales, incluido el grupo de investigación de la UGR, ya demostraron que la melatonina posee potentes efectos antioxidantes, antiinflamatorios y anti-obesogénicos. Con respecto al efecto antiobesidad, se realiza por dos mecanismos termogénicos en dos dianas o tejidos; debido a que la melatonina tiene la capacidad de convertir la grasa blanca subcutánea en grasa beige, y de aumentar tanto, la cantidad y como la actividad termogénica de la grasa marrón.

“Se demuestra que la melatonina tiene la función de regular la obesidad en roedores, en animales, pero eso sí, sin afectar la ingesta de alimentos y tampoco afecta la actividad física. De ahí que pensamos que podría ser una herramienta más para luchar contra la obesidad, además de reducir el consumo de energía a través de la dieta y forzar el gasto de energía, principalmente realizando más actividad física más aun en temperatura ambiente fría para aumentar el gasto calórico”, señala el catedrático de la UGR.

Fuentes

  1. Redacción Diario Medico
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